
Desde el Air Force One, el mandatario estadounidense propuso «juntar» a las fuerzas políticas en conflicto para sellar un acuerdo de estabilidad. Al tiempo que elogió la gestión de la presidenta interina Delcy Rodríguez, Trump vinculó el éxito de la paz social con una bonanza petrolera sin precedentes que incluiría a socios globales como India y China.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, planteó este domingo 1 de febrero un giro estratégico en su política hacia Venezuela al sugerir una mesa de entendimiento que integre tanto a sectores del chavismo como de la oposición. Según el mandatario, la unificación de criterios entre las partes es el camino más viable para garantizar una transición democrática que permita la explotación masiva de los recursos energéticos del país.
«Tenemos que hacer algo con esto. Quizás juntar a las partes y hacer algo», declaró Trump ante los medios de comunicación, abriendo la puerta a que su administración actúe como el gran mediador de un pacto de convivencia nacional.
El respaldo a Delcy Rodríguez y el futuro de la oposición
A pesar de la propuesta de integración, el presidente fue enfático al validar el actual orden interno. Al ser consultado sobre figuras de la oposición como María Corina Machado, Trump prefirió centrar el reconocimiento en la actual estructura de mando:
Gestión interina: El mandatario aseguró que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, «está haciendo un muy buen trabajo» en la estabilización de la nación tras la salida de Nicolás Maduro.
Estabilización: Washington percibe que el control actual del país ofrece las garantías necesarias para avanzar hacia un acuerdo que evite nuevos focos de conflicto.
El petróleo como el gran «pacificador»
Para Trump, la ideología queda en segundo plano frente a la rentabilidad económica. El eje de su propuesta de «juntar» a los bandos políticos radica en la promesa de una riqueza compartida a través de la industria del crudo.
«Vamos a vender mucho petróleo. Nosotros nos llevaremos algo, y ellos se llevarán mucho. Van a ganar más dinero que nunca», sentenció el jefe de la Casa Blanca.
Reconfiguración geopolítica
La estrategia no solo es interna. Trump ya ha comenzado a mover las piezas en el tablero internacional para asegurar el flujo de capitales hacia Venezuela:
Sustitución de Irán: Confirmó un acuerdo con la India para que el país asiático desvíe sus compras de crudo desde Irán hacia Venezuela.
Invitación a China: Ratificó que Pekín es bienvenido para invertir en la infraestructura petrolera venezolana, siempre bajo la supervisión de los términos de Washington.
Esta visión de una Venezuela unificada por los negocios marca el inicio de una nueva etapa donde la Casa Blanca busca transformar el conflicto político en un motor de reactivación energética global.
Diariorepublica.com



