
El canciller José Manuel Albares defendió en Bruselas una solución «genuinamente venezolana» y sin uso de la fuerza. El ministro valoró positivamente los recientes acercamientos entre la administración de Delcy Rodríguez y el Gobierno de Estados Unidos.
En el marco del Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, reafirmó este jueves la postura de Madrid frente a la crisis venezolana: una salida pacífica, negociada y alejada de cualquier intervención militar. Albares subrayó que esta visión es unánime dentro del bloque europeo y que no existen fisuras respecto al apoyo al diálogo entre los actores políticos del país caribeño.
A su llegada a la cumbre en Bruselas, el jefe de la diplomacia española enfatizó que, pese a la captura de Nicolás Maduro por parte de autoridades estadounidenses, el enfoque de España permanece inalterable: el futuro de la nación debe dirimirse mediante una negociación amplia.
Puntos clave de la postura española:
Rechazo a la violencia: Albares fue tajante al señalar que el uso de la fuerza «no conduce ni a la democracia ni a la estabilidad», abogando por un proceso donde los venezolanos decidan su propio camino.
Gestos de distensión: El ministro calificó como «positivas» las recientes acciones de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en relación con la excarcelación de detenidos por motivos políticos, viéndolo como un paso necesario para el entendimiento.
Coincidencia con Washington: El canciller destacó las señales enviadas por el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, quien describió como constructivo su contacto con Rodríguez. Para Albares, esto confirma un consenso internacional sobre la necesidad de buscar estabilidad en la región.
España como puente institucional
El ministro defendió el papel protagónico de España dentro de la UE como interlocutor clave, gracias a sus vínculos históricos y canales abiertos con todos los sectores políticos de Venezuela. Según Albares, no existe actualmente una alternativa viable que no pase por el reconocimiento de la soberanía popular y el fortalecimiento de la vía diplomática.
«Tiene que ser una salida genuinamente venezolana. España trabaja para que se respete la voluntad del pueblo y se avance hacia la liberación de todos los presos políticos», sentenció el diplomático ante la prensa internacional.
Aunque la agenda del Consejo se centró en crisis como la de Ucrania e Irán, el «dosier Venezuela» se mantuvo como un punto de interés estratégico para la diplomacia española, que busca consolidar el apoyo europeo a la transición liderada por Rodríguez bajo un esquema de convivencia nacional.
Diariorepublica.com



