
Tras casi dos décadas de ausencia, la gigante estadounidense analiza las condiciones de la infraestructura y los yacimientos, aunque advierte que la reconstrucción total de la industria tomará décadas.
En un giro histórico para el panorama energético regional, la corporación ExxonMobil confirmó el despliegue de un equipo técnico en territorio venezolano. La misión tiene como objetivo realizar una evaluación exhaustiva del estado actual de los recursos de petróleo y gas, así como de la maltrecha infraestructura operativa del país, ante un eventual retorno a las actividades de exploración y producción.
Dan Ammann, director de exploración y producción de la compañía, informó a la agencia Reuters que este primer paso busca determinar la viabilidad real de los yacimientos y las condiciones mínimas para operar sobre el terreno.
Un desafío de «cientos de miles de millones»
A pesar del interés exploratorio, la gerencia de Exxon mantiene una postura de cautela extrema. Ammann fue enfático al señalar que, si bien existen estrategias de corto plazo para generar incrementos marginales en la producción, la recuperación integral de la industria petrolera venezolana —que en su apogeo superó los tres millones de barriles diarios— es una tarea titánica.
«Reconstruir completamente la industria petrolera venezolana requeriría décadas y una inversión de cientos de miles de millones de dólares», advirtió el alto ejecutivo.
Cambio de tono y garantías legales
Este acercamiento marca un contraste significativo con las declaraciones previas del CEO de la firma, Darren Woods, quien hace apenas unos meses calificó al país como “no apto para la inversión”. La desconfianza de la petrolera tiene raíces profundas: Exxon abandonó Venezuela en 2007 tras la expropiación de sus activos por parte del gobierno de Hugo Chávez, lo que derivó en un largo litigio internacional.
El regreso de la compañía a la mesa de evaluación ocurre en un contexto geopolítico complejo:
Tensiones políticas: El marco de acción está influenciado por la relación directa entre Caracas y la administración de Donald Trump.
Seguridad jurídica: La empresa supedita cualquier inversión mayor a la existencia de garantías legales sólidas y un marco regulatorio estable.
El estado de la industria
Actualmente, el sector petrolero venezolano opera a una fracción de su capacidad histórica debido a la falta de mantenimiento e inversión crónica. Para ExxonMobil, el diagnóstico técnico es el primer eslabón de una cadena que podría redefinir el suministro energético del hemisferio, siempre que las condiciones políticas y de mercado aseguren la rentabilidad y protección de sus capitales.
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