
Tras su encuentro oficial con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, la jefa de la misión estadounidense en Caracas calificó el momento como un hito histórico. La diplomática destacó la reapertura del espacio aéreo y las recientes licencias económicas como los pilares fundamentales para la estabilización y la futura transición democrática del país.
La encargada de negocios de los Estados Unidos, Laura Dogu, ofreció este martes 3 de febrero un balance optimista sobre el reinicio de las relaciones bilaterales, subrayando que su gestión se centrará en generar avances que impacten positivamente a ambas naciones. En su primer mensaje público tras la reunión con el Ejecutivo venezolano, la diplomática aseguró que el objetivo es construir un progreso «sostenible» en el tiempo.
«Mi presencia en Caracas marca un nuevo capítulo», afirmó Dogu a través de un video oficial, destacando que su labor será trabajar «mano a mano» con una diversidad de sectores venezolanos para garantizar que los beneficios de esta apertura lleguen a todos los niveles de la sociedad.
La hoja de ruta: Estabilización y Apertura
Dogu ratificó que la estrategia de Washington para la etapa post-Maduro se ejecuta bajo un plan riguroso de tres fases, diseñado para devolver la seguridad y la prosperidad a la nación:
Fase 1 (Seguridad): Estabilización institucional y restauración del orden tras los eventos del 3 de enero.
Fase 2 (Economía): Recuperación del aparato productivo. Sobre este punto, Dogu resaltó que la reapertura del espacio aéreo y la emisión de licencias generales son mecanismos clave para dinamizar el intercambio comercial de forma inmediata.
Fase 3 (Democracia): Transición hacia una Venezuela «amigable, estable y próspera».
Experiencia regional en zonas de conflicto
El perfil de Laura Dogu no es casual. Su designación responde a una amplia trayectoria en contextos políticos complejos, habiendo servido como embajadora en Nicaragua (2015-2018) y Honduras (2022-2025). Esta experiencia será fundamental para coordinar la reapertura de la misión diplomática en Caracas, que permaneció clausurada durante siete años.
La llegada de la diplomática el pasado sábado 31 de enero ha sido recibida por los mercados internacionales como una señal de distensión, permitiendo que sectores del sector público y privado comiencen a proyectar planes de inversión bajo el nuevo esquema de licencias otorgado por el Departamento del Tesoro.
«Vamos a asegurar que este progreso brinde beneficios tangibles tanto para el pueblo estadounidense como para el venezolano», sentenció la enviada de la Casa Blanca.
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