
La reconocida periodista María Celeste Arrarás utilizó sus plataformas digitales para fijar una postura crítica y matizada sobre la reciente crisis en Venezuela. A través de un video en TikTok, la comunicadora expresó que, si bien la salida de Nicolás Maduro del poder responde a un daño «ampliamente documentado», las formas y el trasfondo de la acción militar estadounidense generan profundas interrogantes sobre el futuro del país.
El petróleo como eje de la operación
Arrarás fue enfática al cuestionar la narrativa de «lucha contra el narcotráfico» utilizada por Washington. Para la periodista, el móvil principal no es judicial sino energético, citando las propias palabras del expresidente Donald Trump, quien en el pasado se refirió al crudo venezolano como «nuestro petróleo».
«Invadir, ocupar y administrar Venezuela no tiene sentido sin un plan definido. Quienes crean en el argumento del narcotráfico están siendo engañados; el interés real son los recursos naturales y el beneficio de las compañías petroleras estadounidenses», aseveró.
Críticas a la ilegalidad y la improvisación
La comunicadora calificó la acción militar como ilegal, al haberse ejecutado sin el consentimiento del Congreso de los EE. UU. Además, señaló las siguientes contradicciones en el escenario actual:
Ausencia de planificación: Cuestionó la capacidad de EE. UU. para administrar un país en crisis cuando no ha logrado establecer un sistema de salud pública eficiente en su propio territorio.
Paradoja política: Criticó la designación provisional de la vicepresidenta de Maduro como interlocutora, calificando la situación como un contrasentido político.
Riesgo de abandono: Advirtió que, una vez pasado el júbilo inicial, Venezuela corre el riesgo de quedar «más pobre y abandonada», siguiendo el patrón de previas intervenciones estadounidenses en el extranjero.
Un mensaje basado en el afecto por Venezuela
Arrarás aclaró que sus reflexiones nacen de sus vínculos personales con el pueblo venezolano. «Espero estar equivocada», confesó, subrayando que su intención no es generar división sino invitar a la reflexión sobre las consecuencias a largo plazo de una ocupación extranjera.
Finalmente, la periodista pidió respeto para su análisis personal, reiterando que la soberanía y el bienestar de los ciudadanos deben estar por encima de los intereses corporativos multimillonarios.
Diariorepublica.com



