
El gobierno mexicano asegura que la infraestructura y los protocolos de seguridad están listos para recibir a la afición internacional sin contratiempos.
El gobierno de México, a través de sus dependencias oficiales y el comité organizador local, ha emitido un mensaje de tranquilidad hacia la comunidad internacional respecto a la celebración del próximo Mundial de Fútbol 2026. Ante las inquietudes naturales que surgen al organizar un evento de tal magnitud, las autoridades han sido enfáticas: el país cuenta con la solidez institucional y operativa para garantizar que la justa deportiva se desarrolle en un entorno de absoluta paz y orden.
Este compromiso no es solo una declaración de intenciones, sino el resultado de años de planeación coordinada entre los tres niveles de gobierno y la Fifa. México, que se convertirá en el primer país en albergar tres copas del mundo, busca capitalizar su amplia experiencia en eventos masivos para ofrecer una experiencia inolvidable a los miles de visitantes que se darán cita en las sedes de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Coordinación logística y protocolos de vanguardia
Para asegurar el éxito del torneo, se ha diseñado un plan integral que involucra a la Secretaría de Relaciones Exteriores y a los cuerpos de seguridad ciudadana. Este esquema incluye tecnología de última generación para el monitoreo de espacios públicos y una logística de transporte optimizada para facilitar el flujo de los aficionados entre los estadios y las zonas turísticas.
El Estadio Azteca, el Estadio Akron y el Estadio BBVA han sido sometidos a rigurosas inspecciones y mejoras para cumplir con los estándares internacionales más exigentes. Las autoridades han destacado que la prioridad absoluta es la integridad física de los asistentes, jugadores y cuerpos técnicos, implementando anillos de seguridad que no interfieran con la festividad del evento pero que actúen con precisión preventiva.
Un impacto positivo para la región norteamericana
Más allá del aspecto deportivo, México reafirma que este mundial representa una oportunidad de oro para fortalecer la imagen del país en el extranjero. La colaboración con Estados Unidos y Canadá, los otros dos coanfitriones, ha permitido un intercambio de inteligencia y mejores prácticas que blindan el evento contra cualquier tipo de riesgo sistémico o logístico.
El sector hotelero y de servicios también se encuentra bajo estrictos controles de calidad para evitar abusos y garantizar que la hospitalidad mexicana, reconocida mundialmente, sea el sello distintivo de esta edición. Se espera que el flujo económico beneficie directamente a las comunidades locales, proyectando a un México moderno, capaz y, sobre todo, seguro para la inversión y el turismo internacional.
Confianza plena en la experiencia del anfitrión
Finalmente, los voceros del proyecto recordaron que México ha superado con éxito retos previos en competiciones de gran escala, manteniendo siempre un saldo positivo. La pasión por el fútbol en el país actúa como un motor de unidad, y la población se prepara para recibir a los extranjeros con el entusiasmo habitual, asegurando que el Mundial de Fútbol 2026 será recordado por sus goles y su excelente organización, dejando de lado cualquier preocupación externa.
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