
Las fuerzas militares de Colomêbia ejecutaron una ofensiva aérea y terrestre contra campamentos del ELN y disidencias de las Farc en la región del Catatumbo, resultando en múltiples bajas y la captura de un combatiente en una zona de alta complejidad estratégica.
Desarrollo de la ofensiva en el sector del Catatumbo
En una maniobra de alta precisión que integra capacidades de diversas ramas de la fuerza pública, las autoridades colombianas lanzaron un ataque contundente contra estructuras criminales en las proximidades de la serranía del Perijá. El general Hugo Alejandro López, comandante de las fuerzas militares, confirmó a través de sus canales oficiales que la operación está dirigida específicamente contra unidades del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la estructura 33 de los grupos armados organizados residuales, conocidos como el frente 33 de las antiguas Farc.
Este despliegue no es un evento aislado, sino que responde a una estrategia de seguridad nacional diseñada para desmantelar los nodos logísticos que operan en esta región fronteriza. Según el reporte oficial, el ejército nacional, la fuerza aérea y la policía nacional trabajan de forma coordinada en lo que se denomina una operación con capacidades diferenciales, diseñada para neutralizar objetivos de alto valor y recuperar el control territorial en áreas donde la presencia del estado ha sido históricamente disputada por grupos irregulares.
Balance preliminar de las operaciones en tierra
Aunque la operación se mantiene en una fase de consolidación, los reportes iniciales provenientes de las unidades desplegadas en el terreno indican un saldo de al menos siete personas fallecidas. Fuentes de inteligencia militar han señalado que los combates y las labores de verificación continúan, por lo que la cifra de bajas podría variar en las próximas horas. Además de las víctimas mortales, se ha confirmado la captura de un individuo que presumiblemente pertenece a una de estas organizaciones, quien será puesto a disposición de las autoridades judiciales para su procesamiento.
El general Hugo Alejandro López enfatizó que cada movimiento táctico se ha ejecutado bajo los estrictos principios del derecho internacional humanitario. La zona del Catatumbo, caracterizada por su geografía accidentada y su proximidad con la frontera, requiere un manejo cuidadoso para evitar afectaciones a la población civil, un compromiso que las fuerzas militares aseguran mantener como prioridad durante el desarrollo de estas maniobras ofensivas.
Importancia estratégica y control de rentas ilícitas
La intervención en esta área específica no es casual. El Catatumbo y la zona del Perijá se han consolidado como corredores críticos para actividades de narcotráfico y minería ilegal. De acuerdo con informes de la policía nacional, en este sector se registra una movilidad constante de líderes de la dirección nacional del ELN, quienes aprovechan la porosidad de la frontera para evadir la presión de las autoridades.
La operación busca golpear directamente la capacidad financiera de estos grupos, atacando los centros de mando que coordinan el envío de sustancias ilícitas hacia el exterior. A pesar del éxito inicial de la incursión aérea, las autoridades aún no han revelado si el bombardeo logró neutralizar a cabecillas específicos de relevancia nacional, manteniendo la reserva para garantizar la seguridad de las tropas que aún permanecen insertadas en el área de operaciones.
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