
Tras su reunión en el Salón Oval, el mandatario colombiano reveló un ambicioso plan para que la estatal petrolera de su país lidere la recuperación económica en la frontera. La propuesta incluye el levantamiento inmediato de sanciones en el occidente venezolano, la exportación de energía limpia y una alianza militar conjunta para combatir el narcotráfico en la zona.
En una movida estratégica para recomponer la relación con los Estados Unidos, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, planteó a Donald Trump una hoja de ruta en la que Ecopetrol asuma un rol protagónico en la reconstrucción de Venezuela. Según el mandatario, la Casa Blanca ve con buenos ojos la posibilidad de levantar sanciones específicas en el occidente del país vecino para permitir que la estatal colombiana actúe como eje de desarrollo.
«La reactivación del occidente de Venezuela puede tener un protagonismo grande de Colombia», afirmó Petro en una entrevista con Caracol Radio desde la Embajada en Washington, destacando que esta alianza permitiría una prosperidad compartida para ambas naciones.
El plan: Energía, fertilizantes y logística
La propuesta de Petro no se limita a la extracción de hidrocarburos, sino que busca aprovechar la infraestructura existente para una integración profunda:
Interconexión Energética: Uso de energía eléctrica limpia producida en Colombia para alimentar la industria venezolana.
Infraestructura Binacional: Rehabilitación de gasoductos y oleoductos transfronterizos que actualmente se encuentran inactivos.
Fertilizantes: Fortalecimiento de la industria a través de alianzas con la petroquímica Monómeros (filial de Pequiven), clave para la seguridad alimentaria regional.
Seguridad fronteriza y lucha contra el narco
Como complemento a la oferta económica, Petro puso sobre la mesa un tema sensible para la administración Trump: la seguridad. El presidente colombiano propuso una cooperación militar directa en la que los ejércitos de Colombia y Venezuela enfrenten de manera conjunta a las organizaciones narcotraficantes que operan en los corredores fronterizos.
Según Petro, la creación de alternativas productivas legales y el control militar binacional son las herramientas necesarias para desmantelar las economías ilegales que han prosperado en la región durante la última década.
Un nuevo capítulo bilateral
Este encuentro en la Casa Blanca marca un punto de inflexión tras un año de tensiones diplomáticas. Para Petro, la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero ha abierto una «ventana de oportunidad inmediata» que Estados Unidos parece dispuesto a explorar a través de la mediación técnica y operativa de Colombia.
El mandatario concluyó que concentrarse en el occidente venezolano permitirá resultados rápidos y tangibles que beneficiarán directamente a las poblaciones de la frontera, transformando una zona de conflicto en un polo de desarrollo energético y comercial.
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