
Sumario
Los mandatarios de Rusia y Brasil coordinan acciones estratégicas a través de los Brics y la Onu para reducir la tensión en América Latina tras los recientes cambios políticos en Venezuela.
El panorama geopolítico en América Latina ha tomado protagonismo en la agenda internacional tras el reciente contacto de alto nivel entre el Kremlin y el Palacio del Planalto. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, sostuvo este miércoles una conversación telefónica con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con el firme propósito de analizar la compleja situación que atraviesa Venezuela. Durante el intercambio, ambos líderes coincidieron en la importancia crítica de preservar la estabilidad regional y el respeto a las instituciones nacionales.
Un consenso basado en la soberanía estatal
Según el comunicado oficial emitido por el Kremlin, el diálogo entre los mandatarios fue fluido y se centró en la actualidad internacional, dedicando un espacio sustancial a la crisis venezolana. Putin y Lula enfatizaron que cualquier solución a las tensiones internas debe pasar por la garantía absoluta de la soberanía estatal y el resguardo de los intereses nacionales de la República Bolivariana. Este enfoque busca evitar injerencias externas que puedan desestabilizar aún más el tejido social y político del país caribeño.
La postura de ambos líderes refleja una visión compartida sobre la autodeterminación de los pueblos, subrayando que el destino de Venezuela debe ser decidido por sus propios ciudadanos, sin presiones que vulneren el marco legal internacional.
Coordinación estratégica en foros internacionales
Más allá del análisis situacional, la llamada sirvió para consolidar una hoja de ruta de cooperación diplomática. Los mandatarios acordaron continuar coordinando esfuerzos en escenarios multilaterales clave, destacando el papel de la Organización de las Naciones Unidas (Onu) y el bloque de los Brics. Esta alianza busca actuar como un contrapeso y un mediador en la reducción de la tensión, no solo en América Latina, sino en otras regiones del mundo donde la estabilidad se ve amenazada por conflictos de soberanía.
Respaldo diplomático a la gestión interna
En sintonía con estas declaraciones, el ministro de exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se pronunció sobre la dinámica política actual en Caracas. Lavrov saludó la política implementada por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destacando su labor en la defensa de la independencia nacional. Estas declaraciones surgen tras la denominada operación ilegal de Estados Unidos que resultó en la salida de Nicolás Maduro y su esposa del territorio venezolano.
El jefe de la diplomacia rusa manifestó que Moscú observa con simpatía y preocupación el esfuerzo de las autoridades venezolanas por defender sus derechos fundamentales. Según Lavrov, la administración actual ha demostrado una notable flexibilidad al expresar su voluntad de entablar un diálogo constructivo con Estados Unidos, a pesar de las circunstancias adversas que han marcado la relación bilateral en los últimos tiempos.
Este respaldo de Rusia y Brasil marca un hito en la política exterior regional, sugiriendo que la resolución del conflicto venezolano seguirá siendo una prioridad en la agenda de las grandes potencias emergentes.
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