
Una catástrofe sacudió este miércoles el noreste de Tailandia cuando una grúa de construcción colapsó sobre un tren de pasajeros en movimiento. El balance provisional ofrecido por las autoridades locales confirma al menos 29 personas fallecidas y 67 heridos, mientras los equipos de emergencia luchan contra el tiempo para rescatar a supervivientes atrapados entre los metales retorcidos.
Dinámica del siniestro y labores de rescate
El accidente ocurrió en la localidad de Ban Thanon Kho, a unos 250 kilómetros de Bangkok. El convoy, que transportaba a 171 pasajeros en el momento del impacto, fue golpeado por una pesada estructura que formaba parte de las obras del nuevo tren de alta velocidad.
El impacto no solo provocó el descarrilamiento de varios vagones, sino que desató un incendio de gran magnitud. «Estimamos que podría haber cinco o más personas todavía atrapadas en los compartimentos destruidos», informaron fuentes de los servicios de rescate a la agencia EFE. Imágenes del sitio muestran a cientos de efectivos de emergencia desplegados en una operación crítica de salvamento.
Fallas en la seguridad de un proyecto binacional
La grúa siniestrada operaba en el megaproyecto ferroviario que busca conectar Bangkok con la ciudad china de Kunming. Las obras se ejecutan sobre vías ya existentes, lo que eleva el riesgo operativo.
Expertos han señalado de inmediato la falta de protocolos preventivos:
Negligencia técnica: Amorn Pimanamas, presidente de la Asociación de Ingenieros Estructurales de Tailandia, denunció a la cadena Thai PBS que el desastre se debió a «deficiencias graves en las medidas de seguridad» en zonas de acceso público.
Suspensión del servicio: Tras la tragedia, el gobierno provincial ordenó la paralización total de la ruta ferroviaria para permitir las investigaciones forenses y peritajes técnicos.
Impacto en la movilidad nacional
Aunque el tren inició su recorrido con 208 pasajeros, la cifra de víctimas se vio ligeramente reducida debido a que varios usuarios habían descendido en estaciones previas. No obstante, la magnitud del incendio y el descarrilamiento han convertido este suceso en uno de los accidentes de infraestructura más graves en la historia reciente del país.
El Gobierno de Tailandia ha iniciado una auditoría urgente sobre el consorcio encargado de la obra para determinar responsabilidades penales y civiles por la caída de la maquinaria sobre el convoy.
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