
El mandatario estadounidense subraya el liderazgo europeo en la financiación y aclara avances con Putin
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado un nuevo y significativo debate en la política internacional al declarar que espera que Europa asuma una «gran parte» de las garantías de seguridad que se están negociando para Ucrania. Esta posición, expresada en un reciente encuentro con la prensa, marca un claro giro hacia una mayor responsabilidad financiera y militar para los aliados europeos en el contexto del conflicto ucraniano.
«Queremos trabajar con Europa, es esencial que lo hagamos. Pero Europa va a asumir una gran parte de ello, como se puede imaginar,» aseveró el inquilino de la Casa Blanca, al responder a preguntas sobre el futuro papel de Washington en la defensa a largo plazo de Kiev. La declaración se produce en un momento crucial, mientras las potencias occidentales sopesan el tipo de compromisos de seguridad que podrían ofrecer a Ucrania una vez que el conflicto principal con Rusia cese, o se llegue a un acuerdo de paz.
Trump enfatizó que, si bien Estados Unidos continuará apoyando y coordinando con los países europeos en este asunto, la carga económica y logística debe reequilibrarse. Este llamado a la acción por parte de los aliados europeos se interpreta como una presión directa para que las naciones de la OTAN y la Unión Europea aumenten sus contribuciones a la estabilidad regional y reduzcan la dependencia del liderazgo militar y financiero estadounidense.
Avances y obstáculos en las negociaciones
Las declaraciones de Trump se producen inmediatamente después de una serie de reuniones y llamadas de alto nivel, que incluyeron una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladímir Putin, y un posterior encuentro con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
El expresidente calificó su conversación con Putin de «buena y muy productiva,» indicando un notable progreso en las discusiones para poner fin a la guerra. Tras su reunión con Zelenski, Trump se mostró optimista, revelando que las partes han logrado cubrir aproximadamente el 95 % de todas las cuestiones que deben resolverse para alcanzar un acuerdo de paz duradero.
«No sé qué porcentaje exacto, pero hemos avanzado mucho para poner fin a esa guerra,» afirmó, señalando un impulso diplomático considerable.
Sin embargo, el presidente también reconoció que persisten obstáculos significativos. De acuerdo con sus palabras, quedan «uno o dos temas» por ahora sin resolver. Entre estos puntos cruciales y espinosos, destacó de manera específica la cuestión de Donbass, la región del este de Ucrania que ha sido un foco central del conflicto desde 2014. La resolución del estatus territorial y político de Donbass sigue siendo el principal punto de fricción en cualquier potencial acuerdo de paz.
El enfoque de Trump en la responsabilidad europea y la claridad sobre los avances diplomáticos subraya una estrategia que busca una pronta resolución al conflicto, al mismo tiempo que reajusta las dinámicas de poder y la distribución de costos entre los aliados occidentales. El mundo político y las capitales europeas están ahora a la expectativa de cómo responderán a este desafío de liderazgo y financiación.
www.diariorepublica.com



