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El escalador estadounidense marca un hito mundial al ascender los 508 metros de la torre taiwanesa en la modalidad de solo integral, empleando poco más de noventa minutos en su hazaña.
El mundo del alpinismo y la escalada urbana ha sido testigo de un evento sin precedentes en la capital de Taiwán. Alex Honnold, el reconocido escalador estadounidense de 40 años, ha logrado completar con éxito el ascenso del edificio Taipei 101. Lo más asombroso de esta gesta no es solo la altura del inmueble, sino la técnica empleada: solo integral. Esta modalidad implica que el deportista no utilizó cuerdas, arneses ni ningún tipo de equipo de seguridad externo, confiando únicamente en su fuerza física y capacidad mental.
Un ascenso vertiginoso hacia la cima del mundo
La ascensión comenzó en las primeras horas de la mañana, aprovechando las condiciones climáticas favorables. Honnold, cuya trayectoria alcanzó fama mundial tras escalar El Capitán en Yosemite, se enfrentó a los 1.667 pies (508 metros) de estructura metálica y cristal del icónico rascacielos. Con una precisión milimétrica, el escalador fue superando cada sección del edificio, que actualmente ostenta el título del undécimo más alto de todo el planeta. El tiempo oficial registrado al tocar la cumbre fue de 1:31:35, una marca que subraya su excepcional estado de forma.
Impacto global de una hazaña de resistencia extrema
Esta proeza en el Taipei 101 no solo representa un récord personal para Alex Honnold, sino que redefine los límites de la escalada urbana contemporánea. La seguridad y el control demostrados durante los noventa minutos de ascenso han dejado boquiabiertos a los especialistas en ingeniería y deportes de riesgo. Al llegar a la cúspide de la torre, Honnold reafirmó su posición como el máximo exponente de una disciplina donde el más mínimo error puede ser fatal. El evento ha captado la atención internacional, consolidando la leyenda del atleta en el panorama del deporte extremo moderno.
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