
El mandatario iraní responde a las exigencias de Donald Trump mientras detiene las ofensivas contra países de la región tras ocho días de conflicto armado.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, compareció este sábado ante la nación en un mensaje televisado para fijar la postura oficial de Teherán frente a la escalada bélica que sacude la región. En el octavo día de hostilidades, el mandatario fue tajante al rechazar las condiciones impuestas por la Casa Blanca, asegurando que su país mantendrá su soberanía a pesar de la presión militar ejercida por las fuerzas de Israel y Estados Unidos.
La respuesta firme ante la exigencia de Washington
Durante su discurso, el segundo desde que se desataron los combates el pasado 28 de febrero, Pezeshkian respondió directamente a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump. El líder norteamericano había condicionado el fin de las operaciones militares a una «rendición incondicional» por parte de la República Islámica.
«La idea de que Irán se rendirá incondicionalmente es un sueño que nuestros enemigos se llevarán a la tumba», sentenció el mandatario. Con estas palabras, el gobierno iraní busca proyectar una imagen de resistencia interna en un momento crítico, marcado por el vacío de poder que supuso la muerte del líder supremo, Ali Jamenei, en un bombardeo inicial que detonó el conflicto actual.
Denuncias sobre violaciones al derecho internacional
Pezeshkian aprovechó el espacio para denunciar lo que considera una campaña de destrucción sistemática contra la infraestructura civil de su país. Según el mandatario, las fuerzas enemigas están ignorando los protocolos internacionales al dirigir ataques contra objetivos no militares.
«Lamentablemente, lo que estamos viendo es que, sin respetar ninguna de las leyes internacionales, bombardean cualquier lugar que desean y no se abstienen de atacar escuelas, hospitales y diversos centros en el país», afirmó. Estas declaraciones coinciden con los informes de daños en múltiples zonas urbanas, mientras el Consejo de Liderazgo iraní insiste en que la nación está preparada para una guerra de desgaste si las condiciones no cambian.
Giro estratégico en las relaciones con países vecinos
En un movimiento táctico inesperado, el presidente anunció un cese inmediato de las ofensivas iraníes contra las naciones fronterizas. En los últimos días, las fuerzas de Teherán habían lanzado ataques contra bases y embajadas en territorios como Kuwait y Arabia Saudita. Pezeshkian pidió disculpas formales por estas acciones, argumentando que el Consejo de Liderazgo ha decidido priorizar la estabilidad con sus pares regionales.
No obstante, esta tregua es condicional. El mandatario advirtió que cualquier país vecino que permita que su territorio sea utilizado como plataforma de lanzamiento para ataques contra Irán perderá su estatus de inmunidad. «No se conviertan en instrumentos del imperialismo», advirtió, instando a los gobiernos cercanos a mantener la neutralidad en el choque contra las potencias occidentales.
Tensiones persistentes y actividad militar reciente
Pese al tono conciliador hacia sus vecinos, la realidad en el terreno sigue siendo volátil. Casi al mismo tiempo que el video era difundido, la agencia Tasnim reportó nuevas oleadas de misiles dirigidas hacia Baréin y Qatar, lo que subraya la complejidad de la cadena de mando actual en Irán tras la reestructuración del poder estatal.
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