

Capitanes comunales y generales de las comunidades indígenas asentadas en la Gran Sabana, al sur del estado Bolívar, se concentraron este jueves en el aeropuerto de Santa Elena de Uairén, paralizado desde hace dos semanas, para hacer un pronunciamiento conjunto sobre los problemas que afectan a la comunidad pemón.
Euro Martínez, segundo capitán de la comunidad de Maurak, informó -vía telefónica- que se plantearon las causas que generaron la toma de la terminal aérea hace dos semanas, a raíz del incumplimiento del aporte social por obras realizadas en el aeropuerto, y sostuvo que evalúan abrir el aeropuerto bajo la administración de la comunidad.
«No se trata de quitar al personal administrativo, sino simplemente tomar el control de la administración en beneficio de la comunidad (…) Se está decidiendo hacer un informe con la decisión del pueblo pemón para pasarlo a los entes competentes».
Martínez destacó que el Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas debería estar a favor de las comunidades indígenas, «pero se ha inclinado a cumplir los lineamientos del Gobierno. Si es un ministerio para los pueblos indígenas debería atender las necesidades de los pueblos indígenas».
La comunidad de Maurak, a través de un pronunciamiento del 18 de noviembre, lamentó el incumplimiento de los acuerdos firmados el 23 de octubre por parte del presidente de la Fundación de Desarrollo Nacional Aeroportuario y Portuario (Fundenap) y exigió al presidente Nicolás Maduro una revisión exhaustiva en todos los ministerios que laboran en hábitat y tierras indígenas a fin de establecer responsabilidades por la violación de los artículos 120 de la Constitución Nacional y 11 de la Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas.
«La comunidad de Maurak no seguirá siendo cómplice de la grave situación que viven las comunidades indígenas al sur del estado Bolívar», puntualiza el comunicado.
La paralización del aeropuerto de Santa Elena de Uairén no ha afectado de forma significativa la actividad turística, de acuerdo con fuentes gremiales del municipio Gran Sabana, que aseguran que las más perjudicadas por la protesta indígena son las comunidades de difícil acceso a las que sólo se llega por aire.
Vía EU / www.diariorepublica.com




