
La detenida realizaba procedimientos invasivos sin titulación ni medidas de bioseguridad en una vivienda de El Tigre, poniendo en riesgo la salud pública.
Detalles sobre el arresto en el municipio Simón Rodríguez
En un despliegue operativo orientado a combatir los delitos contra la salud pública, funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), adscritos a la Delegación Municipal El Tigre, lograron la captura de Mayra Alejandra Guzmán Torres, de 47 años de edad. El procedimiento se llevó a cabo en el municipio Simón Rodríguez, estado Anzoátegui, tras recibir denuncias sobre actividades médicas irregulares en la zona.
La ciudadana fue señalada por practicar procedimientos propios de la medicina estética sin contar con el aval académico ni legal requerido por las autoridades venezolanas. Esta detención forma parte de una estrategia nacional para erradicar el intrusismo profesional y garantizar que los servicios de salud sean prestados únicamente por personal debidamente certificado y en instalaciones aptas.
Modus operandi y falsificación de credenciales profesionales
De acuerdo con las intensas investigaciones de campo realizadas por los sabuesos de la policía científica, la mujer operaba de forma clandestina desde una vivienda particular ubicada en el sector Hernández Parés. Para captar a su clientela, Guzmán Torres utilizaba las redes sociales y el boca a boca, presentándose falsamente como una cosmiatra certificada y experta en tratamientos de belleza.
Sin embargo, las pesquisas determinaron que la detenida carecía de título universitario en medicina, así como de cualquier registro en el Ministerio del Poder Popular para la Salud. Bajo esta fachada de profesionalismo, engañaba a mujeres que buscaban mejorar su apariencia física, ocultando que los procedimientos se realizaban al margen de la ley y sin los protocolos médicos necesarios para atender cualquier emergencia que pudiera surgir durante las intervenciones.
Riesgos sanitarios y tratamientos invasivos sin supervisión médica
La gravedad del caso radica en la naturaleza de los servicios ofrecidos. La investigada realizaba tratamientos altamente invasivos, tales como rellenos de labios con sustancias desconocidas, aumento de glúteos y la aplicación de diversos inyectables. Estas prácticas, al ser ejecutadas por alguien sin conocimientos de anatomía humana, representaban un peligro inminente de infecciones severas, necrosis de tejidos y reacciones alérgicas fatales.
Las autoridades destacaron que el lugar no cumplía con las normas básicas de bioseguridad. La ausencia de un entorno estéril y la falta de equipos de reanimación transformaban cada sesión en una situación de alto riesgo. El Cicpc reiteró que la medicina estética no es una actividad meramente estética, sino un acto médico que exige años de formación académica y condiciones sanitarias estrictas para prevenir daños irreversibles en los pacientes.
Incautación de evidencias y próximos pasos del proceso judicial
Durante el allanamiento a la vivienda, los efectivos policiales lograron colectar una serie de elementos criminalísticos que ratifican la actividad ilícita. Entre las evidencias incautadas se encuentran jeringas, agujas de diversos calibres, equipos de cavitación, aparatos de radiofrecuencia, ampollas de medicamentos de dudosa procedencia y material quirúrgico descartable.
Todo el material probatorio, junto con la detenida, quedó bajo el resguardo de las autoridades competentes. El caso fue remitido de manera oficial al Ministerio Público del estado Anzoátegui, instancia que se encargará de formalizar los cargos por el presunto delito de ejercicio ilegal de la medicina y otros tipos penales asociados a la salud pública. Se insta a la colectividad a verificar siempre las credenciales de los profesionales de la salud antes de someterse a cualquier cambio estético.
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