
Una mujer de 22 años se entrega a las autoridades tras disparar accidentalmente contra su hermana de 13, alegando que el ataque iba dirigido a su cuñado por presuntos maltratos.
Entrega voluntaria y confesión ante la policía nacional
La comunidad de La Vega de San Pedro de Macorís, República Dominicana se encuentra sumida en el asombro tras un suceso violento que ha cobrado la vida de una adolescente de apenas 13 años. La presunta responsable, identificada como Valerio de Jesús, se presentó de manera voluntaria ante las instalaciones de la Dirección Regional de la Policía Nacional. Acompañada por varios familiares, la joven decidió encarar la justicia tras el incidente ocurrido durante una acalorada disputa familiar que involucró también al concubino de la víctima.
Durante sus primeras declaraciones a los medios y oficiales presentes, la detenida manifestó un profundo pesar por el desenlace de los hechos. Entre lágrimas, insistió en que su objetivo nunca fue lastimar a su hermana de sangre, sino protegerla de un entorno que ella consideraba abusivo. El caso ha generado un intenso debate sobre la seguridad ciudadana y la violencia intrafamiliar en la región.
Detalles sobre el origen del arma y el conflicto
Según el relato ofrecido por la imputada, el conflicto escaló debido a los supuestos maltratos físicos y verbales que el concubino de la menor ejercía sobre ella de forma recurrente. Valerio de Jesús explicó que, movida por la desesperación de ver a su hermana en esa situación, decidió buscar un medio para amedrentar al hombre. En su testimonio, aseguró haber encontrado un arma de fuego en una vivienda abandonada de los alrededores, objeto que utilizó para la confrontación.
En el momento en que la joven intentó accionar el arma contra su cuñado, la menor se interpuso de manera accidental en la línea de fuego. Los impactos alcanzaron a la adolescente, provocándole heridas mortales de forma casi inmediata. «Los disparos eran para él», repetía la joven ante los investigadores, tratando de justificar una acción que terminó en una tragedia irreparable para su propio núcleo familiar.
El proceso legal y el traslado jurisdiccional
Tras su entrega en La Vega, las autoridades policiales confirmaron que la detenida será trasladada en las próximas horas a San Francisco de Macorís. Esta medida responde a los protocolos de jurisdicción correspondientes al lugar donde se formalizará el expediente del caso. El Ministerio Público ya se encuentra trabajando en la elaboración de la acusación formal para solicitar las medidas de coerción pertinentes ante un juez de instrucción.
Se espera que en la audiencia de medidas de coerción se evalúen tanto las declaraciones de los testigos como las pruebas periciales del arma recuperada. La defensa de la joven podría intentar alegar circunstancias atenuantes basadas en el contexto de violencia previa que sufría la menor, aunque el porte ilegal de arma y el homicidio agravan significativamente su situación jurídica.
Dolor familiar ante una pérdida irreparable
La madre de ambas jóvenes, visiblemente afectada por la pérdida de su hija menor a manos de la mayor, ofreció breves palabras a los medios de comunicación locales. Con el rostro desencajado por el dolor, describió a la fallecida como una niña llena de amor y muy apegada a su hogar. La progenitora manifestó que nunca cruzó por su mente que una disputa familiar pudiera terminar con una de sus hijas arrebatándole la vida a la otra.
Este suceso deja una marca indeleble en la sociedad dominicana, recordándonos la peligrosidad de la justicia por mano propia y el fácil acceso a armas de fuego ilegales. Mientras la familia se prepara para los servicios fúnebres de la menor, la comunidad permanece atenta al desarrollo de un juicio que promete ser uno de los más mediáticos del año en la provincia.
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