
Equipos internacionales intensifican la búsqueda de Fabio, un menor de nueve años que lleva nueve días bajo los escombros de un edificio en La Guaira.
Un grupo de rescatistas desplegó drones y perros entrenados para evaluar el salvamento de Fabio, un niño de nueve años que permanece sepultado bajo un edificio colapsado en el estado venezolano de La Guaira. Esta región es la más afectada por el doble terremoto que sacudió el norte del país el pasado 24 de junio. Especialistas españoles realizaron pruebas térmicas con tecnología aérea y unidades caninas para detectar signos vitales entre las estructuras colapsadas. Tanto la familia como los rescatistas locales aseguran haber escuchado señales de vida.
Esperanza entre los escombros
Rebeca, abuela del menor, relató que la familia busca desesperadamente al niño desde el primer momento. Según su testimonio, Fabio respondió a los llamados con un silbido el pasado domingo y este viernes se percibieron ruidos similares a golpes. La mujer denunció que los equipos de rescate oficiales tardaron varios días en llegar al sitio, por lo que inicialmente debieron excavar con sus propias manos.
El menor se encuentra a unos seis metros de profundidad en las ruinas de un edificio de 12 pisos ubicado en Caraballeda. Equipos especializados de El Salvador y Argentina se sumaron a las labores de salvamento, las cuales comenzaron formalmente la noche del miércoles bajo la coordinación de Protección Civil.
Una carrera contra el tiempo
Las autoridades sospechan que Fabio podría estar atrapado junto al cuerpo de su madre fallecida. No obstante, estimaciones de los rescatistas en el terreno sugieren que al menos otras seis personas podrían encontrarse con vida en el mismo perímetro. El principal desafío actual es la debilidad estructural del edificio. El personal trabaja en el apuntalamiento de las ruinas para evitar un colapso secundario que ponga en riesgo tanto al menor como a los rescatistas.
Las labores de los contingentes internacionales cobraron fuerza tras el exitoso rescate de Hernán Gil. El vigilante de 43 años fue extraído con vida tras permanecer ocho días atrapado en la urbanización Playa del Mar, en un operativo que duró más de 72 horas e involucró a un centenar de especialistas. Aunque las posibilidades de supervivencia disminuyen con cada hora, este milagro mantiene la fe de los familiares. El balance oficial del doble terremoto, de magnitudes 7,2 y 7,5, registra hasta el momento 2.595 fallecidos y más de 12.400 heridos.
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