
La Asamblea Nacional inicia el debate de una normativa impulsada por la presidencia interina para fomentar la reconciliación nacional, dejando fuera crímenes de lesa humanidad y corrupción.
El Parlamento venezolano inicia este jueves 5 de febrero un proceso legislativo histórico. La agenda oficial marca la primera discusión de la denominada Ley de amnistía para la convivencia democrática, una pieza jurídica clave en la hoja de ruta de la presidenta interina, Delcy Rodríguez. Según el texto de justificación legislativa, esta medida busca cerrar las heridas políticas de casi tres décadas, aunque establece límites claros para garantizar la justicia en casos de violencia extrema y malversación de fondos públicos.
Un marco legal para la reconciliación nacional
La propuesta surge en un contexto de transición tras la salida de Nicolás Maduro del poder. La exposición de motivos del proyecto subraya una filosofía de paz, alejándose de la retribución punitiva ciega. El documento enfatiza que el objetivo no es imponer la venganza ni el odio, sino construir un puente sólido hacia la convivencia pacífica entre los distintos sectores del país. Esta visión pretende dar un mensaje de renovación política, marcando una ruptura con la polarización que ha caracterizado al país durante los últimos 27 años de hegemonía chavista.
Los seis delitos que no recibirán beneficios
A pesar del espíritu de perdón, la normativa es tajante al señalar que no habrá impunidad para crímenes que atenten contra la dignidad humana o la estabilidad del Estado. El proyecto de ley identifica específicamente seis categorías delictivas que quedan excluidas de cualquier beneficio: las violaciones graves de los derechos humanos, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra, el homicidio intencional, la corrupción administrativa y el tráfico de drogas. Con esta exclusión, la Asamblea Nacional busca cumplir con los estándares internacionales de justicia y evitar que la ley se convierta en una patente de corso para el olvido de abusos sistemáticos.
El proceso legislativo y el consenso político
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, ha manifestado su optimismo respecto a la aprobación de la ley. Dado que el chavismo mantiene la mayoría absoluta en la cámara, se espera que el debate avance con fluidez. Sin embargo, antes de la aprobación artículo por artículo, se llevará a cabo una fase de consulta con la sociedad civil. El objetivo es que la ley no sea solo una imposición parlamentaria, sino el resultado de un consenso amplio que permita su aprobación por unanimidad, otorgándole así una legitimidad incuestionable frente a la comunidad internacional.
Antecedentes y clima político actual
Esta iniciativa representa la segunda gran amnistía de la era contemporánea en Venezuela, tras la otorgada por Hugo Chávez en el año 2007. La urgencia de este nuevo marco legal coincide con el proceso de liberación de presos políticos que la presidencia encargada inició el pasado 8 de enero. La Ley de amnistía para la convivencia democrática se perfila, por tanto, como la herramienta jurídica definitiva para regularizar la situación de cientos de ciudadanos y sentar las bases de una nueva etapa institucional en el país.
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